Crioterapia y salud mental: reduciendo ansiedad y depresión con el poder del frío

En un mundo que parece acelerarse cada día más, la salud mental se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la población. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 280 millones de personas en el mundo padecen depresión, y los trastornos de ansiedad afectan a 301 millones (OMS, 2023). 

En México, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) reporta que un 15.4% de los adultos ha experimentado síntomas de depresión y un 19.2% ansiedad de forma frecuente. 

La búsqueda de soluciones efectivas y seguras es urgente, y aquí es donde la crioterapia emerge como una herramienta prometedora.


Crioterapia

Cuando el cuerpo se expone a temperaturas extremadamente bajas durante un periodo breve —como en una sesión de crioterapia de cuerpo completo— se desencadenan respuestas neuroquímicas potentes. Una de las más relevantes para la salud mental es el aumento en la liberación de endorfinas, neurotransmisores conocidos como “hormonas de la felicidad”, que generan una sensación de bienestar y reducen la percepción del dolor físico y emocional.

Un estudio realizado por Rymaszewska et al. (Psychiatry and Clinical Neurosciences, 2008) evaluó a pacientes con depresión y ansiedad sometidos a 15 sesiones de crioterapia. Los resultados mostraron una reducción significativa en la escala de depresión de Hamilton y en la escala de ansiedad de Beck, con mejoras percibidas desde las primeras sesiones. Los autores concluyeron que la crioterapia podría ser un tratamiento complementario eficaz en casos resistentes a terapias convencionales.

Además de las endorfinas, la exposición al frío estimula la liberación de norepinefrina, un neurotransmisor clave en la regulación del estado de ánimo, el enfoque y la respuesta al estrés. La norepinefrina también participa en la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para adaptarse y reorganizarse, lo que es esencial en la recuperación de trastornos emocionales. 

Un estudio del Journal of Neural Transmission (Shevchuk, 2008) propone que la exposición repetida al frío puede actuar como una forma de “entrenamiento” para el sistema nervioso, reduciendo la respuesta exagerada al estrés y mejorando la resiliencia emocional.


Inflamación y depresión

La relación entre inflamación y depresión es otro factor importante. Investigaciones recientes han demostrado que niveles elevados de citoquinas proinflamatorias están asociados con síntomas depresivos. 

La crioterapia, al reducir la inflamación sistémica, podría contribuir a aliviar parte de esta carga fisiológica. 

El European Journal of Applied Physiology (Ziemann et al., 2014) documentó cómo sesiones regulares de crioterapia disminuyen marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva (PCR) y la interleucina-6 (IL-6), mejorando tanto la recuperación física como el bienestar psicológico.

Aunque la crioterapia no debe considerarse un sustituto de terapias psicológicas o farmacológicas, sí puede ser un complemento valioso dentro de un plan integral para mejorar la salud mental. Su capacidad para inducir cambios bioquímicos positivos, reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño la convierte en una opción atractiva para quienes buscan alternativas naturales y no invasivas.

En Kold Studio, adaptamos cada sesión de crioterapia para que, además de cuidar tu rendimiento físico, puedas experimentar una mejora real en tu estado emocional. 

Porque cuando la mente se siente ligera y el cuerpo libre de tensión, el bienestar deja de ser una meta lejana y se convierte en una experiencia tangible.


📚 Referencias

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Depression. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/depression
  • Rymaszewska, J., et al. (2008). Whole-body cryotherapy as adjunct treatment of depressive and anxiety disorders. Psychiatry and Clinical Neurosciences, 62(5), 634–638. https://doi.org/10.1111/j.1440-1819.2008.01862.x
  • Shevchuk, N. A. (2008). Adapted cold shower as a potential treatment for depression. Medical Hypotheses, 70(5), 995–1001. https://doi.org/10.1016/j.mehy.2007.04.052
  • Ziemann, E., et al. (2014). Whole-body cryostimulation as an effective method of reducing exercise-induced inflammation and blood cholesterol in young men. European Journal of Applied Physiology, 114(5), 1167–1177. https://doi.org/10.1007/s00421-014-2833-3