El frío y la inflamación: aliados naturales contra el dolor crónico


La inflamación es una respuesta natural del cuerpo para protegerse de infecciones y lesiones, pero cuando se vuelve crónica, puede desencadenar una serie de condiciones graves como artritis, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e incluso ciertos tipos de cáncer. 

Estudios de la Harvard Medical School advierten que la inflamación crónica de bajo grado puede pasar desapercibida durante años mientras daña tejidos y órganos silenciosamente.

En este contexto, la exposición al frío controlado ha ganado reconocimiento como una estrategia terapéutica eficaz para combatir la inflamación persistente. La crioterapia y la crioestimulación inducen una respuesta fisiológica en el organismo que reduce la liberación de citoquinas proinflamatorias, como la interleucina-6, y estimulan la producción de antiinflamatorios naturales

Un estudio del *Journal of Inflammation Research* en 2017 dirigido por Lombardi et al. comprobó que las terapias con frío disminuyen significativamente estos marcadores inflamatorios.

El frío tiene además un efecto vasoconstrictor inicial seguido por una vasodilatación reactiva que promueve una mejor oxigenación de los tejidos. Esto resulta clave para personas que sufren de dolor articular, tensión muscular o inflamación localizada.  

La aplicación estratégica del frío también contribuye a una recuperación más rápida tras el ejercicio físico o lesiones menores, al reducir la inflamación post-esfuerzo.

En Kold Studio, aprovechamos la tecnología de crioestimulación para ofrecer sesiones que reducen la inflamación de manera efectiva, sin fármacos ni efectos secundarios.  

Nuestro enfoque está orientado a personas con dolencias crónicas, deportistas y quienes desean prevenir enfermedades derivadas del estrés inflamatorio prolongado.